La cantidad de estimulación que reciben los niños y niñas durante los primeros 5 años, hace toda la diferencia; porque el 90% del desarrollo del cerebro en los niños sucede antes de que comiencen la primaria.  
Entonces, ¿cómo puedes ayudar a tus pequeños a mejorar las habilidades que necesitan?

A través de lo que ellos hacen con mayor naturaleza – ¡Jugando!

Los niños aprenden naturalmente jugando y es por lo divertido del juego que desean continuar aprendiendo hasta desarrollar un amor por el aprendizaje.
La estimulación sensorial forma parte de este concepto de aprendizaje, pues les brinda a tus pequeños las oportunidades y herramienta adecuadas para nutrir su mente, a través de sus sentidos.

Los bebés aprenden a través de experiencia y observación. Dependen de todos sus sentidos mientras exploran sus alrededores, es importante resaltar los colores y texturas, vistas y sonidos.
Más allá de sus 5 sentidos, los bebés también necesitan desarrollar su cuerpo y equilibrio, así que pasar tiempo con ellos en el piso, rodando y gateando, los ayuda a moverse más independientemente y a construir su sistema sensorial. Obtener vivencias de aprendizaje, vinculadas al gozo y el asombro.
Formar vínculos afectivos seguros, conocerse, confiar en sus propias potencialidades, tener suficiente seguridad personal para tomar la iniciativa, saber relacionarse con el mundo y creer en él, son los principales aspectos que los bebes deberán empezar a cimentar desde el primer año de vida.

Los niveles de curiosidad se elevan durante esta etapa y no hay mejor manera de impulsar sus intereses que a través del juego.
Ellos utilizan el aprendizaje del juego para desarrollar un rango de habilidades importantes
Existen actividades que deberán repetirse más que otras debido a la relevancia en el logro de destrezas claves. Debemos tener en cuenta que la repetición del juego, el cuento y las experiencias artísticas producen mucho placer y seguridad emocional, y a la vez, facilitan el paso de una etapa de desarrollo a otra más avanzada.

A través del juego y la exploración, los cerebros de los niños se moldean y diseñan para desarrollar muchas habilidades como la creatividad, la comunicación, la resolución de problemas, emociones y construcción de relaciones.
El juego simbólico es el tipo de juego que aparece aproximadamente a los 3 años de edad y que se caracteriza por el hecho de que el niño es capaz de codificar sus experiencias en símbolos y recordar imágenes de acontecimientos.